Bueno, pues os cuento cómo llevo el tema "regimenero"... Estos días pasados de fin de semana, regular, la verdad. Además, me ha pillado la regla de por medio, y eso de pesarse y ver que (aún haciéndolo todo como se supone que debes) has cogido un kilo, eso es una caca. Te quita el ánimo! Pero con la regla una se vuelve un recipiente de liquidito, y creo que es por eso.
También hemos ido de visita familiar, con su celebración pertinente, y su loca gigante de Casa Kiki, ejem. La loca es un dulce malagueño, que ahora, como las palmeras gigantes rellenas de mil cosas, están de moda. No es por la moda, la loca está que te mueres!! Así que como la recién-parida a la que visitamos el sábado tenía antojo de loca, y no es de málaga, allá que fuimos con la susodicha. Y claro, pues una la prueba. Y un poquito de aquí y un poquito de allí... los dulces que hace tu cuñada la repostera (qué mano tiene!), la tortilla de patatas de la tía (ojú, qué rica)... En fin, un no parar.
Aunque tengo que decir a mi favor que a pesar de que nos colamos (mi novio y yo), me volví a pesar el lunes por la mañana y pesaba lo mismo que el sábado por la mañana, eso indica algo!! La verdad es que esa noche cenamos un yogur (de esos que tienen más proteína y nada de grasa, pa que llene!) intentando compensar.
También estoy notando desde hace varios días que me lleno antes, que ya no soy el pozo sin fondo que solía ser! eso mola, el estómago se va haciendo más estrechito. Incluso cuando te pasas de rosca con la dieta!
Bueno, el domingo nos portamos bastante mejor, aparte de la caminatilla de casi tres horas para que la perrita estuviera contenta (que algo hará, aunque fuera un paseo) también comimos cositas relativamente permitidas, a pesar de ir a casa de mi madre con toda la familia. Fuimos al cine después y no nos pedimos ni palomitas!! Aunque si bien es cierto que es un snack de los menos puercos, la verdad es que acabábamos de comer.. jajaja. Así que de mérito nada.
Por cierto que la de 8 apellidos vascos está muy graciosa, me esperaba más, pero bueno, está chula.
Y ya para rematar el finde, resulta que ayer lunes, era el cumple de mi madre. Y bueno, nos plantamos en su casa para que soplara su vela. Yo no pensaba cenar allí, pensaba volver a mi casa tempranito y hacerme una tortilla de espinacas, sin embargo... mi tía, que se inventa lo que quiere en la cocina y siempre le sale bueno, se inventó un "pastel de carne y obleas" bastante rico! y claro, no le íbamos a hacer el feo! ejem... No obstante era de ternera, pechuga de pollo y queso light. Así que hasta fuimos buenos! Luego un picoteo de jamón serrano, boquerones en vinagre, espárragos aliñados (sin mayonesa!)... así que tampoco lo hicimos tan mal!!
La verdad es que también nos comimos un poquito de flan-de-cumpleaños. A ver, era el cumple de mi madre, qué queréis que os diga! un trocito... pequeño, nimio, enano... pocacosa.
Total. Como resultado semanal? pues que hoy no ha habido PESO-MEMO, no he tenido narices de pesarme esta mañana como mandan los cánones. Mañana será otro día, y Dios en la de todos. Ains.
martes, 25 de marzo de 2014
miércoles, 19 de marzo de 2014
¿Y qué dieta estoy haciendo exactamente?
A rasgos generales, no os he contado qué tipo de dieta pretendo hacer... Sencillamente, lo que siempre dicen los médicos, lo más sano. Yo me fío de ellos a ese respecto: hipocalórica, acompañada de algo de ejercicio, y sin grasas que no sean vegetales (viva el aceite de oliva).
Se escuchan miles de cosas, y todo el mundo viene a darte su opinión y su historia, me parece bien. yo te oigo. pero no pretendas que haga lo mismo que tú, porque si tengo que hacer caso a todo el mundo que viene a contarme cómo lo ha hecho, me volveré loca der to, y no es que ya esté muy bien que digamos. Dejando a un lado que cada cuerpo es un mundo, y lo que te funcionó a ti cuando tenías 15 años no te va a funcionar necesariamente cuando tengas 30, así que imagínate a mí, que soy otra.
Pues dicho esto, mi intención es la siguiente:
- 5 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda, cena
- Salidas, fines de semana, cenas, celebraciones, caprichos: nos permitimos uno a la semana. Siempre dentro de lo menos malo... No vale como capricho ir al mcdonalds, donde hasta las ensaladas engordan, y comerte lo más grande.
- Y bueno ya sabéis: 5 raciones al día entre frutas y verduras, 2 litros de agua, 2 cucharadas de aceite por persona a la hora de preparar las comidas... Lo típico.
Pues creo que a grandes rasgos... es eso lo que hago.
Cuántos kilos tengo que perder?? fiuuuuuuu, ni te lo digo. un porrón. Según la organización mundial de la salud y suputamadre, ejem, (OMSySPM) 50 kilazos. No sé si llegaré a tanto alguna vez en mi vida, pero nunca he pesado lo que dice la OMSySPM, pero no me importa tener un sobrepeso normal, al menos, en el que mi médica, mi endocrina y mi abuela no me regañen, ó donde mi salud no corra peligro, y sólo tenga que preocuparme de encontrar pantalones en zara (jaaaaa, zara!? tústaslocaniña, y la ropa de zara te gusta ni na?).
En fin. En un principio, no vamos a ponernos milindrosos, el primer objetivo siempre ha de ser un 10 % (según leí en algún lugar de la red, de cuyas webes no puedo acordarme), así que a por ello voy!!
Acompañadme!!
Se escuchan miles de cosas, y todo el mundo viene a darte su opinión y su historia, me parece bien. yo te oigo. pero no pretendas que haga lo mismo que tú, porque si tengo que hacer caso a todo el mundo que viene a contarme cómo lo ha hecho, me volveré loca der to, y no es que ya esté muy bien que digamos. Dejando a un lado que cada cuerpo es un mundo, y lo que te funcionó a ti cuando tenías 15 años no te va a funcionar necesariamente cuando tengas 30, así que imagínate a mí, que soy otra.
Pues dicho esto, mi intención es la siguiente:
- 5 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda, cena
(la mediamañana y la merienda suelo olvidarlas cuando se me pasa la motivación inicial, a las dos o tres semanas ya he dejado de tomarlas)- infusión tras las comidas
(nunca lo cumplo, sólo después de la comida del mediodía, por la noche me cuesta más)- nada de grasas saturadas
(se hace lo que se puede, pero si algún producto que me guste mucho tiene algo de grasa, siempre que no supere el gramo por 100gr, lo compro y me lo como, siempre en su versión light, y tomándolo como capricho -momentáneo-, y también teniendo en cuenta que una ración no son 100gr, sino cuando es menos)- no hidratos de carbono por la noche, cenas muyyyyy ligeritas: del tipo triste de una tortilla liada y un yogur, ó una lata de atún y una fruta, ó unas espinacas rehogadas y un quesito light...
(aún estoy en el proceso, estoy rebajándolas muchísimo y poco a poco, para no morir de hambre y dejarlo por falta de motivación)- almuerzos normales pero menos cantidad: nada de lechuga pelá y mondá, la comida del mediodía si tiene que ser un plato de lentejas ó un estofado de patatas, que sea, pero comiendo menos cantidad de lo que ahora engullo
(esosí, he perdido la poca costumbre que tenía de ponerme a hacer platos calientes, costumbre que he de retomar con urgencia)- ejercicio al menos 3 veces en semana, ó como me dijo la enfermera, caminar media hora al día
(esto me cuesta muchísimo. tengo muy poco tiempo, y lo más que he conseguido hacer es levantarme un par de días tres cuartos de hora antes para hacer 25 minutos de elíptica)- nada de dulces, so golosa, ni de picoteo entre horas, ni chuches, ni frutos secos, ni nada de nada
(a mí lo de los dulces me cuesta horrores, soy súper golosa, a mi novio, sin embargo, lo de las patatitas fritas y los frutos secos.. quién le quita las pipas mientras ve el fútbol? ais) Lo cierto es que el chocolate, gracias a un artículo que leí una vez de un estudio en europa, y a mi absoluta fe y ganas de creer en aquel estudio, me permito un poquito de cuando en cuando. Estoy hablando de un par de pastillas, ó ése que viene en los postres 0% grasa, ó en las tortitas de arroz de nackis o de hacendado. Si lo tomo (fuera de estos productos) no lo hago de noche, si tienes ganas de un dulce, unas ganas horribles de esas de "o me como un donut, ó le tiro un bocao a tu suegra" (qué!? puede pasar!) te lo comes por la mañana, y ya puedes procurar hacer el doble de ejercicio hoy, ó más lechuga que otras cosas a lo largo del día... Esto es algo que aprendí en la dieta de los puntos)- el PAN, de esto también se ha comentado mucho. mi creencia personal es que tomar pan lo mismo da (en cuanto a calorías) que sea blanco ó integral, ahorabien, el integral tiene mucha fibrita, cosa que viene muy bien para regular el tránsito, eso de lo que están hablando siempre josé coronado y carmen machi, que es un no parar, es encontrártelos en una fiesta, y escucharlos hablando de cómo van cada uno al wc, qué cansinos, de verdad... ejem. Pues sólo como pan por la mañana en el desayuno, y si no me puedo resistir, en la comida al mediodía porque coma algo que me lo pida insistentemente en cada bocado, como piquitos (y pocos) o bien, media minirodaja de pan, es decir, un par de bocados, con el único objeto de quitarme el deseo. Por la noche nunca.
- Salidas, fines de semana, cenas, celebraciones, caprichos: nos permitimos uno a la semana. Siempre dentro de lo menos malo... No vale como capricho ir al mcdonalds, donde hasta las ensaladas engordan, y comerte lo más grande.
Si tienes que dejar de comer dieta, ó si vas a una celebración familiar, procura no despendolarte... Es tiempo y esfuerzo que estás tirando por la borda. Y al final, viene la culpabilidad.¿Dónde leí el otro día.. "un segundo en tu boca, un mes en tu culo"?? jajaja no era así, pero mi memoria es como es, selectiva y modificatoria.
- Y bueno ya sabéis: 5 raciones al día entre frutas y verduras, 2 litros de agua, 2 cucharadas de aceite por persona a la hora de preparar las comidas... Lo típico.
Pues creo que a grandes rasgos... es eso lo que hago.
Cuántos kilos tengo que perder?? fiuuuuuuu, ni te lo digo. un porrón. Según la organización mundial de la salud y suputamadre, ejem, (OMSySPM) 50 kilazos. No sé si llegaré a tanto alguna vez en mi vida, pero nunca he pesado lo que dice la OMSySPM, pero no me importa tener un sobrepeso normal, al menos, en el que mi médica, mi endocrina y mi abuela no me regañen, ó donde mi salud no corra peligro, y sólo tenga que preocuparme de encontrar pantalones en zara (jaaaaa, zara!? tústaslocaniña, y la ropa de zara te gusta ni na?).
En fin. En un principio, no vamos a ponernos milindrosos, el primer objetivo siempre ha de ser un 10 % (según leí en algún lugar de la red, de cuyas webes no puedo acordarme), así que a por ello voy!!
Acompañadme!!
Menú semanal y Memo.
Esto del calendario-menú es lo más importante a la hora de hacer régimen. En vista de que comemos a diario, y no he preparado con antelación ningún plan de menú semanal, lo que he decidido hacer es otra cosa: apuntarme a posteriori lo que vamos comiendo. Para ello me he hecho un excel maravilloso (excel es mi amigo, sabéis?) donde me voy apuntando mi peso semanal, y los días que hago ejercicio, de esta forma, cuando lleve unas cuantas semanas, veré qué es lo más efectivo y qué cosas he ido comiendo esas semanas.
Suelo pesarme una vez a la semana como mínimo. A ver, me peso más, así voy "sopesando" (ja-ja, lo pilláis? ejem) sopesando a diario lo que más conviene y lo que no, pero al "memo" del peso sólo le doy una vez a la semana. Os explico, el memo del peso no es que yo me meta con el capullo ése (que lo es) sino que mi peso tiene unos botoncitos de memoria, que le das, te pesas, y el muy impertinente te dice en números cuál es la diferencia desde la última vez que te pesaste dándole al botón. De esta forma, si eres de letras como yo, está muy bien porque te hace él sólo la cuenta. Para algo tenía que servir el memo.
El día que empecé este blog el Memo me marcó -3.1, y yo me puse más contenta que unas pascuas (si no de qué voy a empezar yo a contaros todas estas tontás?!).
Por cierto, se ha hablado mucho sobre cuándo y cómo pesarse: yo siempre me peso por la mañana, recién levantada, recién descomida (es decir, habiendo ido al wc) y justo antes de ducharme, usea, en pelota-picada. Hay que eliminar todo el lastre, amigos!
Suelo pesarme una vez a la semana como mínimo. A ver, me peso más, así voy "sopesando" (ja-ja, lo pilláis? ejem) sopesando a diario lo que más conviene y lo que no, pero al "memo" del peso sólo le doy una vez a la semana. Os explico, el memo del peso no es que yo me meta con el capullo ése (que lo es) sino que mi peso tiene unos botoncitos de memoria, que le das, te pesas, y el muy impertinente te dice en números cuál es la diferencia desde la última vez que te pesaste dándole al botón. De esta forma, si eres de letras como yo, está muy bien porque te hace él sólo la cuenta. Para algo tenía que servir el memo.
El día que empecé este blog el Memo me marcó -3.1, y yo me puse más contenta que unas pascuas (si no de qué voy a empezar yo a contaros todas estas tontás?!).
Por cierto, se ha hablado mucho sobre cuándo y cómo pesarse: yo siempre me peso por la mañana, recién levantada, recién descomida (es decir, habiendo ido al wc) y justo antes de ducharme, usea, en pelota-picada. Hay que eliminar todo el lastre, amigos!
Viva el campero malagueño
Por el momento, como ya he comentado, llevo -digamos- una semana a dieta en condiciones.
Al intentar empezar, con la motivación y las ganas por los suelos, todo se me hacía grande, y se me venía el mundo encima.
Sabéis eso de que cuando estás cansada es muy difícil hacer lo correcto, no? pues es totalmente cierto. Uno de mis problemas es la falta de organización. Nunca pienso qué voy a comer al día siguiente, asi que cuando llega el momento, como además no tengo apenas tiempo, hago lo primero que pillo, lo más rápido en prepararse, y además, con todo el hambre, pues cualquier cosa es buena, además de su buen picoteo mientras lo preparo! oh, mi perrita se pone de feliz con mi picoteo, ahí siempre le cae algo. No sabéis lo que le gustan las bocas de mar, las salchichas de paquete ó los quesitos.
Entonces eso de llegar a mediodía a casa y tener que volver al curro en dos horas, teniendo que pensarlo, prepararlo y comerlo en ese rato, no ayudaba nada de nada. A la hora de la cena era más o menos igual, pues mientras salgo del trabajo, llego a casa, y de nuevo pensar, preparar, comer, y que no se haga muy tarde... es casi una utopía.
Así que lo primero que pensé, muy dispuesta, era que tenía que hacerme un calendario de comidas. Hasta ahí todo bien... sin embargo, llevaba con la idea de hacerme un calendario más de un año en la cabeza, y nunca había conseguido consumarla. Bien por falta de ideas, porque no sabía combinar los tipos de alimentos para que fuese algo sano, apetecible, y sencillo como para que resulte realista, ó bien por falta de consenso con mi novio y mi perrita. La verdad es que ella no tiene voto, pero tiene una capacidad innata para desacreditarme cuando me pongo seria y me hace alguna monería.
El tema es que era una tarea más, y de las importantes, para echarme a la mochila de las ideas que acabo no llevando a cabo, eso combinado con una mala regla de hormonas dislocadas, y con unos días de luna llena, queridosmíos (y os prometo que es cierto, no sólo tópicos) hicieron una bajona de las gordas. No sabía cómo meterle mano al caso, no sabía qué carajo íbamos a inventarnos para poder llevar a cabo (esta vez sí) una dieta eficaz. Y sin ayuda.
Porque no es la primera, queridos. Las personas entraditas en cannes, como yo, llevamos toda la vida hablando y practicando épocas de dietas. Y creedme: eso cansa un huevo. Cansa hasta el punto de mandarlo todo a la mierda y pedir campero casi todas las noches para la cena (el campero es un bocadillo malagueño, procedente de hamburgueserías y negocios del estilo, que puede ir relleno de diferentes cosas, campero de pollo, campero de showarma, de atún y bacon, de tortilla de patatas, campero serranito.. que es ya el súmum!) en fin. Cuando llegas a ese punto es cuando ya deben saltarte todas las alarmas... Hacedles caso, amigos!! No es lo mismo darte cuenta cuando tienes que perder cuarenta kilates, que llevar una vida medio sana y pasarte un día a la semana comiéndote un campero sabrina (wa, ése está wenísimo! es con pollo empanao y... bueno, paro, que me lío), así luego haces la operación bikini y te quedas estupendamente.
Conclusión: cuidado con las alarmas y con los camperos, niños míos.
Al intentar empezar, con la motivación y las ganas por los suelos, todo se me hacía grande, y se me venía el mundo encima.
Sabéis eso de que cuando estás cansada es muy difícil hacer lo correcto, no? pues es totalmente cierto. Uno de mis problemas es la falta de organización. Nunca pienso qué voy a comer al día siguiente, asi que cuando llega el momento, como además no tengo apenas tiempo, hago lo primero que pillo, lo más rápido en prepararse, y además, con todo el hambre, pues cualquier cosa es buena, además de su buen picoteo mientras lo preparo! oh, mi perrita se pone de feliz con mi picoteo, ahí siempre le cae algo. No sabéis lo que le gustan las bocas de mar, las salchichas de paquete ó los quesitos.
Entonces eso de llegar a mediodía a casa y tener que volver al curro en dos horas, teniendo que pensarlo, prepararlo y comerlo en ese rato, no ayudaba nada de nada. A la hora de la cena era más o menos igual, pues mientras salgo del trabajo, llego a casa, y de nuevo pensar, preparar, comer, y que no se haga muy tarde... es casi una utopía.
Así que lo primero que pensé, muy dispuesta, era que tenía que hacerme un calendario de comidas. Hasta ahí todo bien... sin embargo, llevaba con la idea de hacerme un calendario más de un año en la cabeza, y nunca había conseguido consumarla. Bien por falta de ideas, porque no sabía combinar los tipos de alimentos para que fuese algo sano, apetecible, y sencillo como para que resulte realista, ó bien por falta de consenso con mi novio y mi perrita. La verdad es que ella no tiene voto, pero tiene una capacidad innata para desacreditarme cuando me pongo seria y me hace alguna monería.
El tema es que era una tarea más, y de las importantes, para echarme a la mochila de las ideas que acabo no llevando a cabo, eso combinado con una mala regla de hormonas dislocadas, y con unos días de luna llena, queridosmíos (y os prometo que es cierto, no sólo tópicos) hicieron una bajona de las gordas. No sabía cómo meterle mano al caso, no sabía qué carajo íbamos a inventarnos para poder llevar a cabo (esta vez sí) una dieta eficaz. Y sin ayuda.
Porque no es la primera, queridos. Las personas entraditas en cannes, como yo, llevamos toda la vida hablando y practicando épocas de dietas. Y creedme: eso cansa un huevo. Cansa hasta el punto de mandarlo todo a la mierda y pedir campero casi todas las noches para la cena (el campero es un bocadillo malagueño, procedente de hamburgueserías y negocios del estilo, que puede ir relleno de diferentes cosas, campero de pollo, campero de showarma, de atún y bacon, de tortilla de patatas, campero serranito.. que es ya el súmum!) en fin. Cuando llegas a ese punto es cuando ya deben saltarte todas las alarmas... Hacedles caso, amigos!! No es lo mismo darte cuenta cuando tienes que perder cuarenta kilates, que llevar una vida medio sana y pasarte un día a la semana comiéndote un campero sabrina (wa, ése está wenísimo! es con pollo empanao y... bueno, paro, que me lío), así luego haces la operación bikini y te quedas estupendamente.
Conclusión: cuidado con las alarmas y con los camperos, niños míos.
martes, 18 de marzo de 2014
Empecemos por el principio.
¿Por qué me he metido en este fregao?
Pues nada, mi querida médica, la cual es -bajo mi humilde opinión- bastante buena, y que incluso te examina pasándose por el forro los minutos asignados por el sistema sanitario español para cada paciente (que creo que son tres o cuatro, un mundo oiga) pues cada vez que voy a verla, (y voy a menudo) me "regaña" por mi peso. Claro que me regaña, es su obligación, y la de mi madre y mi padre, y la de mi abuela! bueno, quizá la de mi abuela no, pero ella se apunta a un regaño más pronto y más ligero! Pues eso. Tengo un problema con mi peso, no sé bien cómo, a poquito a poco se me ha ido de las manos, y me he montado en un montón de kilos sobrantes. Es una putada, porque si bien yo ni siquiera me veo tan gorda como mi índice de masa corporal estipula, y aún no ha desembocado en ninguna otra enfermedad relacionada con la obesidad (que son unas cuantas), lo cierto es que tantos kilos de más no le vienen bien a mi cuerpo, ni a ninguno.
En una de mis visitas-riña a la doctora, me habló del peso saludable (una obviedad: es el peso en el que más sano estará tu cuerpo, no en el que te ves más bonita, ni el que te sienta mejor), y al ver que mi peso no variaba desde la primera bronca, me dijo.. ¿te mando al endocrino? con esta cara Ò_o y claro. quién le dice que no a la o mayúscula con la o minúscula?
Así que al endocrino me llevaron unas semanitas más adelante. Mi endocrina no es que me dijera mucho, me dio un librito lleno de dibujos en blanco y negro que me explicaban to lo malo de estar gordete, y con una lista de alimentos y equivalencias calóricas... No os creáis que me quedó muy claro el tema, la verdad, pero la señora iba con prisa, pa qué vamos a decir otra cosa, tenía la sala a reventar, y eran las una y pico ya, a qué hora se iba a ir a comer esa mujer?
De todas formas en el libro venía a decir todo lo que ya una se harta de oir por todas partes a poco que haya hecho dieta alguna vez en la vida. Nada realmente nuevo. El siguiente paso es que me llamen de un 'programa' no sé si es educativo ó qué exactamente, en el centro de salud donde la endocrina, y allí me dirán algo más. Pero mientras, pues una tiene que ir apañándose con los conocimientos y experiencias adquiridos.
Así que si lo pensamos, estoy realmente igual que antes de ir a la endocrina (a.i.e.), sola con el marrón, intentando perder kilos.
Pues nada, mi querida médica, la cual es -bajo mi humilde opinión- bastante buena, y que incluso te examina pasándose por el forro los minutos asignados por el sistema sanitario español para cada paciente (que creo que son tres o cuatro, un mundo oiga) pues cada vez que voy a verla, (y voy a menudo) me "regaña" por mi peso. Claro que me regaña, es su obligación, y la de mi madre y mi padre, y la de mi abuela! bueno, quizá la de mi abuela no, pero ella se apunta a un regaño más pronto y más ligero! Pues eso. Tengo un problema con mi peso, no sé bien cómo, a poquito a poco se me ha ido de las manos, y me he montado en un montón de kilos sobrantes. Es una putada, porque si bien yo ni siquiera me veo tan gorda como mi índice de masa corporal estipula, y aún no ha desembocado en ninguna otra enfermedad relacionada con la obesidad (que son unas cuantas), lo cierto es que tantos kilos de más no le vienen bien a mi cuerpo, ni a ninguno.
En una de mis visitas-riña a la doctora, me habló del peso saludable (una obviedad: es el peso en el que más sano estará tu cuerpo, no en el que te ves más bonita, ni el que te sienta mejor), y al ver que mi peso no variaba desde la primera bronca, me dijo.. ¿te mando al endocrino? con esta cara Ò_o y claro. quién le dice que no a la o mayúscula con la o minúscula?
Así que al endocrino me llevaron unas semanitas más adelante. Mi endocrina no es que me dijera mucho, me dio un librito lleno de dibujos en blanco y negro que me explicaban to lo malo de estar gordete, y con una lista de alimentos y equivalencias calóricas... No os creáis que me quedó muy claro el tema, la verdad, pero la señora iba con prisa, pa qué vamos a decir otra cosa, tenía la sala a reventar, y eran las una y pico ya, a qué hora se iba a ir a comer esa mujer?
De todas formas en el libro venía a decir todo lo que ya una se harta de oir por todas partes a poco que haya hecho dieta alguna vez en la vida. Nada realmente nuevo. El siguiente paso es que me llamen de un 'programa' no sé si es educativo ó qué exactamente, en el centro de salud donde la endocrina, y allí me dirán algo más. Pero mientras, pues una tiene que ir apañándose con los conocimientos y experiencias adquiridos.
Así que si lo pensamos, estoy realmente igual que antes de ir a la endocrina (a.i.e.), sola con el marrón, intentando perder kilos.
PRESENTACIÓN
Bueno, pues aquí estamos! contándole mi experiencia al mundo... pero quién va a querer leer esto?? Y yo qué sé! pero la red está plagadita de y-yo-qué-sé's, y no pasa na!
En qué consiste esta experiencia? Bueno, el impresionante mundo de la dieta.. (uuuuh, qué divertido y sensacional, verdad??) pues no, precisamente impresionante no es que sea, sin embargo, es lo que hay ahora mismo en mi vida.
Así que esto que tenemos aquí pretende únicamente ser mi diario-dietario. así de fascinante... jajaja. Lo sé, es una mierda, pero más lo es alimentarse exclusivamente de comida sana, y yo no me he quejao!! bueno, a lo mejor sí, pero muy poquito!
Lo cierto es que llevaré unos diez días a dieta. Y puesta en serio quizá una semana. Y ya me la he saltado un par de veces... Estas cosas son así, amigos. Sin embargo, esta idea me rondaba la mente, y hoy me ha pillado inspirada para empezar a llevarla a cabo. Y por qué?? muy sencillo y muy simple: hoy me ha tocado peso semanal, y he perdido 3 kilos, ¡yuju!! Es todo un logro! y más porque no empecé con apenas motivación, y lo he intentado tantas veces...
Si queréis saber las aventuras y desventuras que me deparará la dieta, mi opinión, las comidas, y todas esas cosas de cuando uno empieza una dieta, ya sabéis! no os vayáis muy lejos!! Os contaré mis motivaciones, esas cosas que siempre se oyen estando a régimen, y vendrán días de bajón, se preven, amigos... Sin embargo, a través de esta ventanita seguro que son más llevaderos!
bienvenidos!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

